Conocido como el oasis de Coahuila, la fertilidad de sus tierras se debe principalmente a la dotación de agua de los manantiales situados al pie de la sierra que tiene a sus espaldas. Antes de la llegada de los españoles el territorio estuvo habitado por nómadas. Debe su nombre a la abundancia de parras silvestres. El clima es semiseco templado en el sur del municipio y semicálido en el norte, mientras que en invierno son notorias las heladas. A partir de 1868, ostenta el nombre de Parras de la Fuente, en honor al abogado saltillense Juan Antonio de la Fuente, defensor de la soberanía mexicana en contra de los invasores franceses durante el Segundo Imperio.
Por su parecido con la Península Ibérica y su tradicional cultivo de la vid, fue conocido desde los inicios de la Colonia como Valle de los Pirineos. En el siglo XVI surgieron importantes haciendas y bodegas dedicadas a la producción de vinos como San Lorenzo de la Laguna hoy Perote; y la Casa Madero, fundada a finales del siglo XIX, en la Hacienda de San Lorenzo.
Sus rincones monumentales nos hablan de un desarrollo agrícola que lo coloca en los primeros lugares de la producción de vinos, aguardientes y licores diversos, tan famosos y apreciados como su industria textil especializada en la mezclilla, considerada de gran calidad en el mundo entero.
Muy cerca de Parras está el Museo Paleontológico, que exhibe el primer dinosaurio hallado en México.
Sitios de interés en Parras de la Fuente
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Obra de mediados del siglo XVI, que presenta una fachada sencilla en la que destaca la torre lateral de un cuerpo rematada por pináculos y cuatro imágenes en azulejo de la Virgen de Guadalupe que flanquean la entrada.
Antiguo templo y Colegio de San Ignacio de Loyola. Erigido en el siglo XVII, también es un museo en el que se exponen algunas obras pictóricas de esta misma época.
Archivo Matheo. Alberga un importante conjunto de documentos eclesiásticos y civiles de los siglos XVII al XIX.
Capilla del Santo Madero. Construida entre 1868 y 1880, este sitio se ubica en la cima del cerro del Sombreretillo, lugar que recibió tal nombre debido a su parecido con el de un sombrero. Destaca por sus proporciones y su decoración sencillas.
Casa de la Cultura. En este sitio se conservan y exhiben algunas de las pertenencias de Francisco I. Madero, principalmente pinturas y su acta de nacimiento; asimismo, el edificio resguarda otros objetos de gran valor para la comunidad parrense.
Campo de Golf Rincón del Montero. Ubicado en el interior del Hotel Rincón del Montero, constituye un atractivo lugar para los amantes de ese deporte.
Hacienda San Lorenzo. Fundada en el siglo XVI, en este sitio se establecieron las primeras bodegas de vino producido en América. Actualmente funge como sede oficial de la Casa Madero, productora de los vinos más famosos de Parras, reconocidos en el nivel internacional.
Casa del Abuelo. El esplendor de la arquitectura porfiriana es notorio en la que fuera residencia de don Francisco I. Madero, precursor y mártir de la Revolución.
Iglesia y Colegio de San Ignacio de Loyola. Construida en 1607, la iglesia presenta un bello altar cubierto con polvo de oro. En el colegio adjunto se resguardan pinturas del siglo XVII y el archivo Matheo con históricos documentos.
Iglesia de Santa María de las Parras. Construida en 1648 con un estilo neoclásico, esta parroquia conserva inscrita el Acta de Fundación de la ciudad.
Vitivinícola Bodegas del Vesubio. El linaje italiano se ha mezclado con las bondades de esta tierra para dar origen a toda una tradición familiar de buenos vinos que puede ser atestiguada con su visita.
Antigua Hacienda de Perote. Combinando el servicio de hotelería, este centro de descanso, que pertenecía a la familia Madero, mantiene su tradición vitivinícola con producciones limitadas de buenos vinos de mesa y de la tradicional sotol, el cual cuenta con el Reconocimiento de Origen.
Plaza del reloj. Fresco espacio que integra una torre con un reloj en memoria de los mártires de la Revolución.
Alameda. Arbolada zona que entre sus jardines cuenta con la alegría de juegos infantiles y la Biblioteca Pública Municipal.
Estanque la Luz. Tradicional centro familiar, flanqueado por el Santo Madero que desde 1888 es alimentado de manantiales de la sierra; ideal para darse un chapuzón y disfrutar de un asado en sus palapas.
Estanque de la Hacienda. Balneario natural que se nutre con agua de manantial y que cuenta con áreas de esparcimiento.
Acueductos. Formando parte del escenario se encuentran estas imponentes y sólidas estructuras construidas a principios del siglo XX.
Fuque. Es un túnel de 500 metros, por el cual corre un río subterráneo que proporciona agua a los estanques de Parras.
La Lima. De espectaculares y estrechos paisajes. También conocido como El Negro, en el siglo pasado este personaje se perdió ahí dentro y jamás fue encontrado. Muy divertido, de múltiples descaladas y pozas imposibles de evitar. Diseñado para aquellas personas que deseen compartir una aventura diferente.
El centro de Parras es el sitio perfecto para la compra de artesanías y piezas relacionadas con la actividad vitivinícola. Es notable también la producción y exportación de mezclilla en esta zona, La Estrella, desde 1854, y La Campana, a partir de 1918, son importantes fábricas donde se puede comprar mezclilla de muy buena calidad.
Las fiestas típicas de Parras incluyen siempre la presencia de los danzantes o Matachines, el 18 de febrero; Semana Santa; las fiestas del Santo Madero, cada 3 de mayo; las fiestas de la uva y del vino y de la vendimia, organizadas por Casa Madero, que se celebran los días 9 y 10 de agosto, y que son matizadas animadamente con fogatas, juegos y toritos pirotécnicos; la fiesta de Santa María, santa patrona de Parras, en agosto, y finalmente, el 12 de diciembre, en honor a la Virgen de Guadalupe.
En cuestión gastronómica, la ciudad de Parras recupera tradiciones indígenas y españolas para transformarlas en un delicioso banquete mestizo que incluye aperitivos exquisitos, tales como vinos generosos y licores de uva, seguidos por platillos esenciales como el asado de puerco, tamales de puerco y pollo o la deliciosa barbacoa, y de postre, los ricos dulces regionales.
Cómo Llegar
Para ir a Parras, la ciudad más cercana es Saltillo, desde este punto son 147 kilómetros, son aproximadamente dos horas en automóvil y por la carretera México 054.
Desde la ciudad de México, el recorrido es de 952 kilómetros, y en automóvil son aproximadamente 10 horas, igual sobre la carretera México 054.
Si prefieres tomar un autobús de línea comercial, desde la ciudad de Saltillo hay diversas líneas que llegan hasta el centro del Pueblo.
Para ir por la vía aérea los aeropuertos más cercanos son los de Torreón, Saltillo y Monterrey, de ahí, las opciones son desplazarte ya sea en automóvil o en autobús. |