Pueblos Mágicos | Coahuila
Cuatro Ciénegas
 

Localizada en la región del desierto, en medio de un valle, rodeado por la imponente sierra coahuilense, se encuentra este encantador pueblo de callecitas blanqueadas por el sol. Al adentrarte en sus rincones descubrirás pequeñas casas de puertas antiguas que esconden patios sombreados, personajes portando amplios sombreros, automóviles antiguos y bien conservados.

Esta es un área protegida y una importante reserva ecológica, y es que, a sólo unos pasos del poblado, se encuentra el área natural protegida de Cuatro Ciénegas, descrita por biólogos expertos como "uno de los oasis más peculiares y hermosos del mundo".

En estas tierras vivieron los indios tobosos, grupo guerrero y nómada que habitó varios rincones del norte. El nombre que hoy ostenta el poblado se debe al Río San Marcos y las lagunas de La Salada que formaban ramales que, a su vez, crearon ciénegas ubicadas hacia los cuatro puntos cardinales.

Además del Área Protegida, gran parte del atractivo de este se debe a que en 1857 ahí nació Venustiano Carranza, jefe del Ejército Constitucionalista.

Qué visitar en Cuatro Ciénegas

Área Natural Protegida de Cuatro Ciénegas: Tras una corta caminata, encontrarás la primera maravilla de la región: la extraordinaria Poza Azul. Completamente cristalina y con una profundidad de 5 m en su punto más hondo; se abre al cielo como un ojo de iris turquesa y pupila azul zafiro. El agua es rica en un mineral color celeste que produce esta gama de tonos caribeños. El agua entra por una cueva subacuática y sale por otra, como parte de una misteriosa red de torrentes subterráneos. Es por esto que el paisaje aquí es único entre los desiertos del mundo: entre sus dunas y arenas blancas se hallan más de 400 pozas de agua transparente.

Otra de las pozas es El Mojarral, llamada así por la abundancia de mojarras que la convierte en un acuario natural. En ésta hay más de 60 especies animales únicas en el mundo y más de 800 especies de plantas endémicas. La razón de este fenómeno es que se trata de una rara cuenca hidrográfica sin salidas.

Cabe mencionar que no está permitida la natación en algunas pozas, debido a que perjudica a las especies endémicas que se protegen. Pero sí se puede nadar en las pozas La Becerra, El Churince, Los Mezquites o La Ilusión, de diversos tamaños, aguas cristalinas y temperatura semi-termal. La visibilidad bajo el agua es perfecta, como dentro de un enorme acuario de cristal donde te rodearán peces blancos, negros y amarillos.

Museo Casa Carranza: Sobre la calle Carranza se ubica este museo cuyos muros muestran una antigua casona de corte español del siglo XIX, el lugar que vio nacer a Venustiano Carranza. Aquí se exhiben objetos y documentos del célebre revolucionario.

Plaza principal: La plaza principal es un oasis verde en medio del desierto, cuyo quiosco, de color rojizo y rodeado por frondosos árboles, es punto de reunión. Está escoltada por la iglesia de San José, fundada en el siglo XIXI.

Vitivinícolas: Al igual que Parras, el área de Cuatro Ciénegas también cuenta con vitivinícolas con más de 150 años de tradición donde es posible conocer el proceso de producción de la vid, disfrutar de catas y llevar unos cuantos vinos a casa. Una de ellas es la Vinícola Vitali fundada por Nicolás Ferriño Ramos en 1948, miembro de la familia que fundó las Bodegas Ferriño en 1864. En esta última sólo hay degustación y venta de vinos.

Información relevante

Te puedes hospedar en unas cabañas que se encuentran cerca de este lugar, la experiencia es verdaderamente religiosa. Cada 19 de marzo, los habitantes de Cuatro Ciénegas festejan a su santo patrono (San José) entre música de banda y juegos pirotécnicos. La fiesta de la uva se desarrolla durante el mes de julio, no te pierdas las fiestas que, en el marco de las tradicionales vendimias, se realizan en las principales casas vitivinícolas del pueblo.

La comida no es muy interesante, hay algunos dulces y productos elaborados de nuez que es lo que más se produce, así como artículos de madera que se venden en el museo. La carne es deliciosa y más si la compras y la asas al aire libre viendo el paisaje montañoso.

En los alrededores

Dunas de Yeso: Millones de años atrás, Coahuila formaba parte del Mar de Tetis. Cuando el mar se retiró, quedaron lagunas cuyas aguas se fueron evaporando con el correr de los milenios; pero el yeso permaneció, depositándose y formando las dunas. Disfruta de una caminata por este increíble paisaje entre hondonadas y senderos. En medio de este desierto de cristal blanco, se levantan extrañas esculturas naturales de yeso, moldeadas por la erosión. Pequeños animales corren en silencio dejando huellas que el viento borra pronto.

Las Playitas: Para llegar a Las Playitas es necesario conducir 14 km sobre un blanquísimo camino de yeso, atravesar parajes cubiertos de cactáceas y surcar por arroyos, donde suelen ir a beber familias de caballos salvajes y extravagantes libélulas metalizadas de color azul o rojo. Este sitio es más bien una laguna de agua cristalina verde y playas de arena blanca. Cuando el viento sopla hay olas también. Como aquí no llega mucha gente, es ideal para quienes buscan la soledad. También se puede llegar en bicicleta mediante algunos de los tours que se ofrecen en los hoteles del pueblo.

Río Los Mezquites: De aguas transparentes y azules, en él no sólo es posible nadar con un esnórquel para observar los peces, también se puede rentar un kayak y recorrer este desierto de la manera más insólita: ¡remando!

Cómo Llegar

Se encuentra a 82 km al oeste de Monclova, sobre la Carretera federal 30 que va de Cuatro Ciénegas -Torreón a San Pedro de las Colonias. Misma vía que, hacia el sureste (133 km más), lo conecta con Saltillo. Para llegar aquí el acceso es a través de la carretera y de verdad es muy recomendable. Recibe camiones y transportes públicos (colectivos) provenientes de la ciudad de Monclova y de la capital del estado de Coahuila, Saltillo.